Sentimos, es lo que nos diferencia unos de otros, la forma de sentir, ¿verdad? Uno no elige las cosas en las que cree, ellas te eligen a ti.
jueves, 30 de agosto de 2012
Yo, que vivo en la luna...
Parece extraño que precisamente la confianza, que tanto tiempo se tarda en conseguir la mayoría de las veces, sea lo primero que se destruye cuando algo falla, aunque no lo creamos, en algunas ocasiones, la confianza aparece en cuestión de segundos tan sólo al conocer a alguien que nos inspira más de lo trivialmente común. A veces, la confianza tarda años en forjarse, y a veces, no se consigue nunca. Para estos casos no existe una solución, me temo. Al igual que tampoco la hay cuando se rompe, se rasga, o se pierde; siento que sea así, pero es la realidad. Me da igual cuántos best seller escribáis o cuántos taquillazos estrenéis intentando convencerme de que las segundas oportunidades son válidas, funcionan, y todos merecemos una. Creo que lo más relevante que conocemos es la vida, y casualmente, solo hay una. ¿Por qué dar una oportunidad al dolor, otra vez, por qué querer la posibilidad que cometer el mismo error? Las primeras oportunidades son las que deben aprovecharse, día a día es cuando hay que aprender a cuidar la confianza, no solo cuando se ha perdido, porque entonces, me temo, no hay nada que hacer.
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